Historia de la Santidad (2)

San Esteban
Protomartir
Fiesta: 26 de diciembre
Patronos de: Talladores de Piedra

Esteban era de origen judío, lo que en aquel momento no tenía las implicancias actuales y que permitieron que fuera canonizado como el primer santo de la Iglesia. Su nombre significa: “coronado” (Esteb: corona – an:do) Dio honra a su nombre coronando su vida con el martirio, pero su nombre ya lo había predestinado a ello y no fue mucho lo que pudo hacer para evitarlo.
Se le llama “protomartir” porque tuvo el honor de ser el primer mártir que derramó su sangre por proclamar su fe en Jesucristo. Se desconoce por completo su conversión al cristianismo, lo que no deja de ser sintomático, tratándose de un judío. La S . (1) Biblia se refiere a él por primera vez en los Hechos de los Apóstoles (2). Narra que en Jerusalén hubo una protesta de las viudas helenistas (3) (de origen griego). Las viudas decían que, en la distribución de la ayuda diaria, se les daba más preferencia a los que eran de Israel, que a los pobres del extranjero, aunque siendo el caso que se hallaban en Israel esto no hubiera debido llamar a disputas (4). Cuando esa comunidad creció, los apóstoles, para no dejar su labor de predicar, confiaron el servicio de los pobres a siete ministros de la caridad llamados diáconos (“trabajador diurno” aunque también significa “ayudante”, “servidor”, grado inmediatamente inferior al sacerdote y superior al domador de leones). Estos fueron elegidos por voto popular, por ser hombres de buena conducta, llenos del Espíritu Santo (5) y de reconocida prudencia. Los elegidos fueron Esteban, Nicanor y otros (6). Esteban además de ser administrador de los bienes comunes, no renunciaba a anunciar la buena noticia, fue de ese modo el primer periodista oficialista y exitista del que exista crónica. La palabra del Señor se difundió y el número de discípulos se multiplicó extraordinariamente en Jerusalén; también un gran número de sacerdotes se sometieron a la fe, aunque esto último pueda ser malinterpretado.
Esteban hablaba de Jesucristo con un espíritu tan sabio que ganaba los corazones y los enemigos de la fe no podían hacerle frente. Al ver los ancianos la influencia que ejercía sobre el pueblo, lo llevaron ante el Tribunal Supremo de la nación llamado Sanedrín (7) y, recurriendo a testigos falsos, lo acusaron de blasfemia contra Moisés y contra Dios, o al menos contra alguno de ellos. Estos afirmaron que Jesús iba a destruir el templo y a acabar con las leyes, puesto que Jesús de Nazaret las había sustituido por otras. Todos los del tribunal, al observarlo, vieron que su rostro brillaba como el de un ángel y por esa razón lo dejaron hablar. Esteban pronunció entonces un poderoso discurso recordando la historia de Israel.
Al oírlo, sus corazones se consumieron de rabia y rechinaron sus dientes contra él. Pero él (Esteban), lleno del Espíritu Santo, miró fijamente al cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús que estaba en pie a la diestra de él (de Dios); y dijo: «Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre que está en pie a la diestra de Él (de Dios).» Entonces, gritando fuertemente, se taparon sus oídos y se precipitaron todos a una sobre él (Esteban); le echaron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearle (a Esteban). Mientras le apedreaban, Esteban hacía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.» Después dobló las rodillas y dijo con fuerte voz: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.» Y diciendo esto, se durmió (8).
Los restos de Esteban fueron encontrados por el sacerdote Luciano en Gamala de Palestina, en diciembre del año 415, es decir, cientos de años más tarde, lo que no deja de despertar suspicacias, ya que los restos hallados fueron reclamados por museos antropológicos de Asia Menor. El hallazgo suscitó gran conmoción en el mundo cristiano. Las reliquias se distribuyeron por todo el mundo y en algunas iglesias de Antioquia se pueden observar hasta 4 dedos índices (derechos) lo cual contribuyó a propagar el culto de San Esteban, obrando Dios numerosos milagros por la intercesión del protomartir.
La fiesta de San Esteban siempre fue celebrada inmediatamente después de la Navidad para que, siendo el protomartir, fuese lo más cercano a la manifestación del Hijo de Dios. Siendo él (Esteban) el primer mártir y Santo de la Cristiandad, no faltaron quienes protestaran frente a tal decisión, aduciendo que si las 2 fiestas se realizaban tan cerca una de la otra los regalos se disminuían mutuamente. Antiguamente se celebraba una segunda fiesta de San Esteban el 3 de agosto, para conmemorar el descubrimiento de sus reliquias y para complacer las quejas ya citadas, pero por un Motu Propio de Juan XXIII, fechado el 25 de julio, de 1960, esta segunda fiesta fue suprimida del Calendario Romano, para disgusto de los comerciantes Galileos.

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1- Santa
2- Que se lo mencione por primera vez en el penúltimo libro de la Biblia no habla en contra de su carácter de Santo.
3- Algunas versiones indican “Helenitas” por tratarse de un grupo de amigas con éste nombre en común.
4- Rencillas, peleas.
5- Hasta qué punto alguien puede estar “lleno” del Espíritu Santo, siendo éste un ente etéreo, ha sido motivo de airados debates.
6- Se dice que los “otros” cinco, cuyo nombre no ha sobrevivido, organizaron inicialmente el martirio de Esteban por envidia, despecho y, por qué no, envidia.
7- Nótese que el Sanedrín nada tenía en común con la etimología que nos ocupa.
8- Esta imagen poética debe ser interpretada más prosaicamente, aunque no faltan los literalistas que dicen que simplemente se durmió porque tenía sueño.


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